11 ene 2010


ROQUI
                                              
Murióse mi animalito
quedóme gran desaliento,
¡y el alma llena de pena
por el vacío que siento!
 
Y al morir, esa alegría
conque adornaba el juego,
los saltos, y sus ladridos,
quedaron en el silencio;
se murió entre mis brazos
y expiró su último aliento
cuando miraba mis ojos
y yo, rezaba en silencio;
ahora dice la gente
que ellos no van al cielo,
al cielo van las personas
y no los perritos buenos.
 
Tres potencias tiene el alma
que dan derecho a tu reino…
las tres potencias Señor,
¡las tres tenía mi perro!
 
Murióse mi animalito,
quedóme gran desaliento.
 
Ángeles Asensio
Roqui nos dejó en la Navidad de un 23 de Diciembre, en 2001
Siempre te recordaremos.